Columbario Parroquial
Desde los primeros tiempos, los cristianos hemos deseado que nuestros difuntos sean objeto de oración y recuerdo por parte de la comunidad cristiana. Por ello, es importante contar con lugares sagrados destinados a este fin.
En respuesta a estas necesidades pastorales y conforme al Reglamento Diocesano de Columbarios, nuestra parroquia pone a disposición de la feligresía su Columbario Parroquial, bendecido por nuestro arzobispo, Mons. D. José Ángel Saiz Meneses, el 30 de mayo de 2026.
El columbario es un espacio sagrado destinado exclusivamente a custodiar dignamente las urnas con las cenizas de los difuntos. Está compuesto por compartimentos individuales para depositar las urnas cinerarias.
Con ello, nuestra parroquia sigue las orientaciones de la Iglesia recogidas en la instrucción Ad resurgendum cum Christo (2016), que recuerda la importancia de conservar las cenizas en un lugar sagrado, donde los difuntos puedan seguir siendo objeto de oración y recuerdo. Por este motivo, la Iglesia no permite la dispersión de las cenizas en el agua, campo u otros lugares ni su transformación en recuerdos conmemorativos, y establece que no se conserven en el hogar, salvo excepciones extraordinarias.
Para obtener más información sobre el columbario, puede dirigirse a la secretaría parroquial. Puede consultar el texto íntegro de la instrucción Ad resurgendum cum Christo haciendo clic aquí.
